Mis Cronicas, desde un paraje en el planeta Tierra, por alguien considerado por sus pares, como Marciano (no se porque! ni me interesa!)
Diseñado por Studio.st
Online gracias a Bitacoras.com
Miércoles, 30 de agosto de 2006
Crónica de un domingo feliz!, pero con roturas.
Mi estimada Maraca, este domingo pasado, se le antojó otras de sus roturas, por supuesto que fue a las 23 y 30 hs, en plena ruta, con una temperatura de 9° en el ambiente exterior y 8° en su interior. El piloto, nuestro segundo hijo Juanpi, a quien esperábamos en la ciudad de Firmat, para retornar a mi pueblo, mandó un mensaje a mi celular:”Papa llamame la combi espicho”, hace falta ser mecánico para no pensar lo peor, pero Juanpi tiene afamadas confusiones en el rubro mecánica, por lo tanto llame a su celular y comienzo el cuestionario de rutina: che boludo, no habrás dejado la llave de GNC-Nafta en el medio?, tira el burro de arranque?, encienden las luces?, agarraste un pozo de lleno?, hacia ruido feo el motor antes de pararse?. Todas sus respuestas sugerían rotura grave, “muerte súbita”, asi que tomamos prestado el Fiat 128 de mis suegros y salimos en busca de los problemáticos: Juanpi y Maraca Mecanica. Lo encontramos a 15 kms de Firmat con las balizas encendidas, Juanpi comodamente cagandose de frío en su butaca, ni tenia abierta la puerta del motor; así que vestido con mi mejor ropa, no apta para intemperie, me arrodille buscando inspiración del maestro Porsche, ante la incomoda y única siempre bien puteada puerta trasera; no se veía nada fuera de lugar, se oía el combustible llegar al carburador, el burro de arranque tiraba con la fuerza suficiente, pero cuando saco un cable de bujías y lo acerco al chasis, nada!, ni “mu”, ni una sola chispa!, así que desahuciado llamamos al transporte camilla, sin antes remolcarla por 5 kms con el pobre fitito, para dejarla en la ruta con peaje, y safar del costo. Si no fuera, porque dentro de mi delirio, aun tengo presente que La Maraca “no tiene cerebro”, sospecharía que me lo hace a propósito; siempre que planeamos cronométricamente algún viaje, a ella se lo antoja otra cosa!; volvimos a nuestro hogar a la madrugada, con hipotermia y efectivamente, ensucie con aceite mi mejor camisa!.

Al día siguiente, mi mecánico detectó la rotura del platino, defecto casi imposible de reparar, a la noche, en plena ruta, sin el recambio, con bajas temperaturas y vestido de etiqueta; su teoría, descartando mi mala suerte, es que dicho elemento, por razones de costos, ya no se fabrican del metal platino, sino de tungsteno, que al tener arco eléctrico continuo, genera gases oxidantes, que corroen el fleje de acero con efecto de resorte. En fin, sugiere hacerle un orifico, que deje escapar los gases; que en realidad, si en su ultima afinación, que facturó con bastante margen, hubiese cambiado este platino de tungsteno, no habríamos sufrido tantos inconvenientes. E aquí la pregunta insidiosa: ¿cambio de vehículo o asesino a mi mecánico?.
Un abrazo, Paco Achaval.
Por: Paco Achaval | General | Comentarios (2) | Referencias (0)
esto me recordó un largooo viaje a riombamba que nunca terminó en riobamba..todo por un auto de una abuelita que estaba enfermito..y mucho!
abrazos desde mi cheqa..
cheqa | 12-10-2006 23:12:27
con respecto a tu pregunta, si tanto amás a tu vehículo, lo único que queda por hacer, es asesinar a tu mecánico, besos para la galle.
lili | 17-11-2006 13:12:37